Beso, fantasma, recovecoA veces desearía que de los bultos informes de cobijas, almohadas y peluches que se acomodan en la orilla opuesta de mí cama desierta, se formase la figura de un hombre; la silueta siquiera me quitaría la honda sensación de vacío en esta noche que no logro dormir.Y es así que comienzo a imaginar que realmente algo o alguien me acompaña, sonriendo desde el fondo de su penumbra dormita a mí lado. Yo le miro sonreír y sonrío también, es entonces que despierta. Abre los ojos y mi soledad es tanta que ya imagino que Él está aquí (conmigo) mirándome como aquella noche lluv